El Mundial y mi opinión me dieron mi primer hater 😠. Él era mi amigo hasta que se me ocurrió hablar como mujer del Mundial y ese día la amistad (y las buenas costumbres) se fueron al carajo.

“No me gusta”, fue lo primero que me dijo C cuando contenta le compartĂ­ mi post antes de publicar. Le dije: “Dime quĂ© piensas tĂș, que eres futbolero”. Y bueno, se desatĂł la furia. “Este blog no es para mí”, me dijo đŸ€·. En cualquier caso me interesaba conocer su opiniĂłn: primer error.

Al parecer, segĂșn este señorito, yo “no tengo la culpa” de pensar como pienso. Y con un comentario me despojĂł de mi capacidad mental para juzgar mis propias ideas. O de mis años de formaciĂłn (que bastante me han costado), y ya pasados los 30, tambiĂ©n de experiencia.

“Eres víctima de una guerra”, otra vez este personaje me ha sentado en el lado de los que no piensan y que no se dan cuenta del contexto social, mercadeo y hasta las idioteces ajenas. Gracias.

“El mundo no estĂĄ para chistecitos”. ÂżEntonces sĂ­ estĂĄ para pasar un mes viendo fĂștbol? Con todo y el cariño, allĂ­ como que me perdiĂł.

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Si yo, como mujer estudiada, profesional e independiente, no entiendo mi propia realidad, Âżen serio la vas a entender tĂș? O peor, Âżpuedes opinar mĂĄs sobre lo que “deberĂ­a o no pensar”?

Y aunque respeto los puntos de vista de cada quien, las causas no son inventos propios. Tampoco se ponen de moda, suceden porque algo incómodo está pasando. Si no, no veríamos a millones de mujeres marchar en Washington gritando #MeToo, o en Argentina #NiUnaMenos o en Hollywood #TimesUp. ¿Es que es esto acaso una casualidad o somos todas víctimas al mismo tiempo de una “guerra” y tan tontas como para caer al mismo tiempo?

No, querido amigo. Esto es una realidad y aunque mi post no iba de nada de esto (era inofensivo y hasta un halago a la fuerza masculina), te agradezco que me hayas puesto en contexto. Porque ademĂĄs de reĂ­rme con las tonterĂ­as que nos ocurren por ser quienes somos, soy firme en mis convicciones sobre el empoderamiento femenino y la importancia de detener los abusos. Hablo, entre ellos, del mansplaning.

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Y para volver a calmarnos, gracias por enseñarme que hay un riesgo mayor que llamar a un exnovio con ganas de drama y revolcĂłn un sĂĄbado en la madrugada despuĂ©s de unas copas. SĂ­, hay algo mĂĄs grave: borrar el comentario pĂșblico de mi primer hater porque me interrumpiĂł la noche con su sarcasmo afilado.

Ambas cosas, para mi desgracia, son irreversibles. Y hasta cierto punto tambiĂ©n inevitables. No sĂ© si repita la primera, esas vienen con el paquetito amoroso y los corazones rotos y fogosos, pero de seguro serĂĄs mi Ășnico comentario borrado. Es mĂĄs, ‘bring it on!’ .

Porque sacaré mis argumentos cuando haya que hacerlo y trataré de ignorar a los necios. Ojalå podamos también volver a reírnos cuando solo se trate de eso.

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Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicaciĂłn en nuestro blog como una contribuciĂłn al debate pĂșblico. La(s) visiĂłn(es) expresadas allĂ­ pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visiĂłn de Univision Entretenimiento o la de su lĂ­nea editorial.