Fútbol es lo de menos

Maradona o Pelé: la respuesta a la eterna pregunta

Los memes de Maradona en mal estado por razones que no están claras durante el último partido de Argentina en el mundial llenaron Internet. ¿Desvergonzado o irreverente?

Las opiniones varían, pero lo que es absolutamente cierto es que el tipo no puede aparecer en público sin darnos un espectáculo. Su historia está llena de momentos en los que la gente lo mira pensando ¡cómo es posible que este tipo esté haciendo eso ahora en frente de todo el mundo!

Advertisement

Pelé en cambio llega siempre de traje a los partidos, trajes elegantes hechos a su medida, sobrio, con la espalda erguida. Un rey contenido, sabio, mesurado, casi aristotélico. Pelé la primera megaestrella del fútbol, jugó cuatro mundiales, ganó tres, metió cientos de goles de los cuales hay registros en blanco y negro que se pueden contar con la mano en lo más profundo de Youtube.

Pelé y Maradona, los Apolo y Dionisio de la historia del fútbol. ¿Cuál fue mejor en la cancha? Una pregunta filosófica que tiene casi tantas respuestas como fanáticos tiene ese deporte. Esta vez me propuse (y acepté con gusto) que me explicaran qué hace que uno sea más estrella que otro.

Descubrí que mi marido le va a Maradona. Porque Maradona es punk 🤘. Me mostró en videos de YouTube sus dos goles más famosos, ambos en un partido contra Inglaterra en el Mundial de México 1986, en el Estadio Azteca. En uno el man sale corriendo desde la media cancha y se salta a todo el mundo hasta meter un gol. En el segundo, conocido como “la mano de Dios” el man hace trampa y mete el gol con su mano, con la malicia y conciencia de dónde están los árbitros y dónde están las cámaras. Comete el crimen perfecto y ¡en frente de todo el mundo! (claro que por entonces no se aplicaba la tecnología VAR. Hoy ese gol se habría anulado) Cuando le preguntan si fue mano bautiza la leyenda diciendo que fue “la mano de Dios”. Y lo que quería decir era que él era Maradona y que también era Dios.

Además esto pasó justo después de la guerra de las Malvinas, Maradona se lanzó a ganar en el fútbol la guerra que Argentina perdió en tierra, mar y aire. Una amiga me dice que que esa mano fue un gesto decolonial, “en ciertos contextos la trampa es resistencia”. Y este es el mismo tipo que hace unos días sacaron a rastras del estadio. Mi marido me muestra el discurso que dio en su partido de despedida. Emotivo, con la voz quebrada, pidió perdón y le dijo a los hinchas que la culpa de los errores de su vida no era del balón ⚽. ¡Maradona, la Evita del fútbol!

Advertisement

A Maradona le han escrito canciones diciendo que es un ángel y que hasta se le ven las alas, que por las alegrías que le dio al pueblo, el pueblo está dispuesto a perdonarle todo. Una amiga argentina hincha del Boca me dice “Maradona es machirulo, pero me da emoción. Es de izquierda. Y hay que sacarle lo macho para hacerlo mejor”. Y sí, porque también ha mojado prensa por escándalos de violencia doméstica.

Mi marido estuvo en el estadio Azteca con su papá para ver esos goles espectaculares de Maradona. De ahí en adelante tuvo mil veces esta misma discusión con su padre, quien prefería a Pelé. Eso quizás explica su preferencia por Maradona, parece que verlo en vivo podía dejarte una conexión con él para toda la vida. Le pregunto entonces si en la lucha libre le va a los “rudos” o a los “técnicos”. ¡A los técnicos! Me dice sin chistar. Ahí sí prefiere la nobleza de jugar según las reglas.

Advertisement

Y ese es el argumento más frecuente a favor de Pelé. “Es un crack que no se ha degenerado e inspira respeto” dice otra amiga. Además de los títulos tiene las estadísticas. “Pelé jugaba en colectivo mientras Maradona era un individualista”, me dice alguien más. Una amiga del colegio me pasa una historia de su papá, quien vio a Pelé jugar en Bogotá en el Campín. La historia es que Pelé hizo una falta y lo sacaron con tarjeta roja comenzando el primer tiempo. Todos en el estadio estaban ahí para verlo jugar a él, y el abucheo fue tal, que -cuenta la leyenda- al árbitro le tocó volverlo a meter al partido. O sea que las reglas sí, hay que respetarlas, pero a veces no aplican al Rey Pelé. “Más que un legendario futbolista es, y sigue siendo, humilde. Eso inspira respeto y admiración dentro y fuera de la cancha”. Esa es la imagen que tenemos de Pelé: un jugador disciplinado, moral, persistente, pero a la vez a favor del establishment, siempre bienportado 😇. Esa parece ser al mismo tiempo su gran virtud y su gran defecto.

Su cara fue estampada en millones de tarjetas de crédito MasterCard alrededor del mundo, se volvió símbolo de Coca Cola en Brasil y la región, y hasta hizo publicidad de Viagra (aunque aclaró que no necesitaba tomarlo). En el Mundial pasado, en Brasil, Pelé pidió suspender las protestas sociales hasta después del torneo para evitar que no estorbaran un “momento importante para promover a Brasil”. Durante las dictaduras brasileñas, cuando la gente reclamaba su derecho al voto, el futbolista comentó que “la gente no sabía votar”. También ha dicho que el racismo se supera cuando dejamos de prestarle atención. “Pelé callado es un poeta”, dijo célebremente el exfutbolista brasileño Romario cuando ‘El Rey’ del fútbol apoyó públicamente al (entonces) presidente de la FIFA, Joseph Blatter, en pleno escándalo de corrupción.

Advertisement

Si bien no hay respuesta definitiva a la eterna pregunta de cuál fue mejor en la cancha, siento que en este punto del texto yo tendría que tomar partido por alguno de ellos. Es una elección difícil, porque más que con el fútbol tiene que ver con elegir un sistema moral. Entre el héroe y el antihéroe, el bufón 🤡 de la corte o el rey 🤴. Tengo la sospecha de que la rectitud moral de Pelé no es tan perfecta, y que los estragos descarnados de Maradona son de un valeverguismo y honestidad que ni siquiera Nietzsche habría podido soñar. Quizás yo no sé suficiente de fútbol para poder escoger, pero de fiesta y de política sí sé. Y creo que prefiero de día hablar de política con Maradona y, por la noche, irme de fiesta con Pelé.

Share This Story

About the author

Catalina Ruiz-Navarro

Columnista en @ElEspectador y @revistacromos, editora de @volcanican; conductora de @amazona_tv. Feminista. Bruja de playa, hija de Elegguá.