Fútbol es lo de menos

La obsesión gay de los heteros que ven fútbol

No hacen falta minuciosos estudios de la UNAM ni del MIT para llegar a la conclusión de que la mayor parte de los seguidores de este deporte son hombres heterosexuales.

Este demográfico, al menos en México en un afán por reafirmar constantemente su masculinidad, muestra una O-B-S-E-S-I-Ó-N con el sexo entre hombres. ¿A poco no? Cuando están entre ellos, en plan club de Toby, hablan constantemente de eso ya sea a través del “fino arte del albur” (que sin duda requiere ingenio, pero en la mayoría de los casos se queda al nivel de “¡¿Cómo que quieres langosta?! Ahahaha”) o con expresiones directas como “anoche bien que me pedías más” o “Ven y siéntate en mis piernas” (#AyHeteros).

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Desconozco la lógica de estos comportamientos. ¿Creerán que es una especie de vacuna o tratamiento homeopático contra ese “terrible mal” que buscan combatir, la ‘temida’ homosexualidad? (Aquí es donde el straight responde: “No güey, yo respeto güey, hasta tengo amigos gays güey, pero que no se metan conmigo güey”). ¿Se imaginarán que si dejan de hacer insinuaciones sobre penes y anos, ¡pum!, amanecerán con un iPhone color rosa en su bolsillo con puros playlists de Beyoncé? ¿Esto forma parte de su pensamiento mágico, junto con la idea de que si van a hacer pipí a medio partido, justo en ese momento su equipo meterá gol? Tantos misterios sin resolver.

Esta onda homofóbica-homoerótica de los heteros se exacerba durante los futboles. Ahí tenemos, por ejemplo, a las hordas de bugas (heterosexuales) dándole mil vueltas al asunto del video filtrado donde un exfutbolista a sus congéneres comentarios del tipo “seguro quieres tener la de Zague... ¡pero bien adentro!”. Y como para disimular su obsesión con el pito ajeno, van y molestan a Paola Rojas, la esposa del susodicho. ¡Aaaah! ¡Qué estrategia tan brillante! Not.

Y el otro día que México le ganó a Alemania, uf, ¡se desataron! El meme más compartido fue el de un perrito chihuahua humpeando a un pastor alemán, porque al parecer no sólo el fútbol funciona como una alegoría del sexo, sino al revés.

¿O qué tal frases como “querían meternos su salchicha alemana pero les dejamos ir todo el chile mexicano”? Stay classy, futboleros.

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Y el colmo, por supuesto, fue el video de DebRyanShow (que al parecer es muy famoso, pero como yo soy una cñora100tc ya no veo eso de “los youtubes”) en el que, con la bandera mexicana como capa, simula cogerse a la bandera alemana. Luego salió a justificarse, pero ya era así de “amigo, ya ni le muevas”.

(¿En qué momento pensó “esto es una excelente idea”? Amigo, date cuenta).

Lo gacho es que estos comentarios, memes, bromitas y videos revelan algo mucho más perturbador: la forma en que los heteros conciben el sexo, como una especie de rapiña donde quien es penetrado “pierde” ante el yugo del hombre que va con su pito loco a subyugar. Y luego dicen que la cultura de la violación es un invento de las feminazis locas. O, sin ir más lejos, esta forma de entender la sexualidad, como una competencia o un sometimiento y no como un intercambio sabroso, podría explicar graaaaaan parte de los malos polvos que a las mujeres heteras nos toca padecer... cuando deberíamos estar gozando. Pero más vale sola que acompañada por un Debryanshow genérico.

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Y con toda esta evidencia en la cultura futbolera, todavía quieren argumentar que el grito de “Eeeeeeh, ¡puto!” no es homofóbico, sino “puro cotorreo” y que “significa otra cosa”. Ajá, buena suerte con eso, vayan y cuéntenselo al tío FIFA.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestro blog como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Entretenimiento o la de su línea editorial.

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Plaqueta

Plaqueta es una chilanga que escribe, se pelea en internet, sube fotos de sus gatitos, viaja, compra cosas que no necesita y cuenta chistes bobos. Sus temas son feminismo y la Ciudad de México.